jueves, 14 de julio de 2011

ERA: La Tríada Matriz de la Comunicación Oral (Parte 4)

Rocky Balboa -personaje interpretado por Silvester Stallone- es un boxeador norteamericano de ascendencia italiana que -tras dramáticas lides en el ring y la trágica muerte de su esposa Adriann- se retira de las competiciones. Sin embargo, con más de 50 años de edad, decide volver a pelear.

Esto disgusta mucho a su hijo Robert Balboa Jr., quien, como observaremos en el siguiente video, lo recrimina duramente. Pero observemos también, y con mayor atención, cómo replica Rocky.


Ahora analicemos las siguientes muestras literales del subtitulado:

E: "No vas a creer esto, pero tu cabías en mi mano, te levantaba y le decía a tu madre: 'Este niño será el mejor niño del mundo, este niño será mejor que cualquiera que se haya conocido'. Y creciste bueno e increíble. Fue grandioso verte todos los días, fue como un privilegio".

R: "Déjame decirte algo que ya sabes: El mundo no es arco iris y amaneceres. En realidad es un lugar malo y asqueroso. Y no le importa lo duro que seas, te golpeará y te pondrá de rodillas, y ahí te dejará si lo permites".

A: "Ahora, si sabes lo que vales, ve y consigue lo que vales. Pero debes ser capaz de recibir los golpes. Y no apuntar el dedo y decir que eres lo que eres por culpa de ese o el otro".


Es cierto que el mensaje de Balboa es parte del guión de una película; sin embargo, la situación comunicativa observada refleja uno de los momentos más humanos de la vida real: cuando los buenos padres  motivan  enseñan  corrigen  a sus hijos.

El discurso de Balboa es otro ejemplo -como muchos- de la utilización de la Tríada ERA, aun sin haber recibido clases especializadas de alta oratoria: se trata de una estructura connatural al ser humano.

sábado, 9 de julio de 2011

ERA: La Tríada Matriz de la Comunicación Oral (Parte 3)

"Cuando yo era chico, eh..., la mejor computadora que había en el mundo en ese momento era una XT8086 con 16 kilobytes de Memoria RAM; 16 kilobytes, para que se hagan una idea, no es ni el 5% de un solo archivo de una sola foto, y esa era toda la memoria que tenía la computadora disponible. Y me acuerdo un día que vino mi viejo de la oficina y trajo una de estas máquinas enormes, pesadas, a mi casa, por primera vez. Llegaba la computadora a nuestra familia. Y me acuerdo que yo tenía 9 años y me senté frente a la máquina, y tengo muy claro ese recuerdo, de ese primer día, de ese primer contacto con una de estas bestias" [...]

"Pero lo que aprendí de esa experiencia, emprendiendo esa primera experiencia al mando de una compañia de tecnología... que quería hacer video juegos, con ideas propias..., aprendí que el fracaso no es que te vaya mal económicamente o tener un bajón, eh..., en un momento de la vida: el verdadero fracaso es no poder levantarse" [...]

"Y la verdad que a mí me gustaría que podamos, el día de mañana, poder pensar no en grande, sino en gigante, arrancar proyectos que realmente apunten a ser la punta de la tecnología a nivel mundial y en el plazo, que sé, de un par de décadas más, quizás, la Argentina sea un país que produzca tecnología de punta para el resto del mundo. Gracias"

Son fragmentos literales del discurso pronunciado por un joven emprendedor argentino llamado Santiago Siri, en un evento de Río de la Plata.

Apreciemos el discurso completo.


Ahora, analicemos nuestra muestra: los fragmentos literales.

 EMOCIONA  contando sus vivencias:

"Cuando yo era chico, eh..., la mejor computadora que había en el mundo en ese momento era una XT8086 con 16 kilobytes de Memoria RAM; 16 kilobytes, para que se hagan una idea, no es ni el 5% de un solo archivo de una sola foto, y esa era toda la memoria que tenía la computadora disponible. Y me acuerdo que un día vino mi viejo de la oficina y trajo una de estas máquinas enormes, pesadas, a mi casa, por primera vez. Llegaba la computadora a nuestra familia. Y me acuerdo que yo tenía 9 años y me senté frente a la máquina, y tengo muy claro ese recuerdo, de ese primer día, de ese primer contacto con una de estas bestias" [...]

 REFIERE  enunciando una enseñanza:

"Pero lo que aprendí de esa experiencia, emprendiendo esa primera experiencia al mando de una compañia de tecnología... que quería hacer video juegos, con ideas propias..., aprendí que el fracaso no es que te vaya mal económicamente o tener un bajón, eh..., en un momento de la vida: el verdadero fracaso es no poder levantarse" [...]

 APELA  expresando un deseo y consejo:

 "Y la verdad que a mí me gustaría que podamos, el día de mañana, poder pensar no en grande, sino en gigante, arrancar proyectos que realmente apunten a ser la punta de la tecnología a nivel mundial y en el plazo, que sé, de un par de décadas más, quizás, la Argentina sea un país que produzca tecnología de punta para el resto del mundo. Gracias".

El proceso evidencia, indudablemente, la Macroestructura Oratoria, es decir, la concreción de la Tríada ERA.

El discurso de Siri es un ejemplo -como muchos- del proceso comunicativo sustentado.


ERA: La Tríada Matriz de la Comunicación Oral (Parte 2)

La Macroestructura Oratoria (MO) es el sistema natural del proceso de comunicación oral que se concreta en la organización clara y coherente de las ideas de un discurso motivador, convincente y persuasivo.

Se entiende por organización al orden que existe entre los elementos de un sistema, esta organización puede ser determinada o convencional. Es determinada, si es conforme a las leyes de la naturaleza; y es convencional, si se debe al consenso humano.

La MO es una estructura determinada, pues es congénita al ser humano, no se trata de ningún invento, sino que ha sido descubierta de forma científica. Su denominación y acróstico -ERA- es un aporte pedagógico.

La MO se fundamenta en la estructura natural del proceso comunicativo humano, es decir, en la  forma natural cómo se comunica el ser humano.

Por lo tanto, la aplicación adecuada de la Macroestructura Oratoria garantiza la calidad de cualquier proceso de comunicación oral.







martes, 5 de julio de 2011

ERA: La Tríada Matriz de la Comunicación Oral (Parte 1)

Caso 1: Un pequeño le recrimina a su padre: "Estoy amargo contigo..., no me llevaste a jugar; tú sabes que los papás buenos nunca mienten; ¡la próxima, cumple lo que prometes!" Y se va corriendo, mientras su progenitor apenas acaba de recuperarse de tal reprimenda.

Caso 2: Un adolescente, en su cumpleaños: "Este..., bueno..., ante todo, me siento muy emocionado y no tengo palabras; esta fiesta no sería nada sin ustedes..., mis amigos; diviértanse, la fiesta es suya, eh..., eso es todo..., gracias". ¿Puede sonar trillado, verdad? Pero ya nada podrá detener su fiesta.

Caso 3: Una madre, consolando a la hija que ha sufrido una cruel decepción amorosa: "Hija, ¡cómo me apena verte sufrir de esta manera! Pero no olvides que aún eres joven y que la vida continúa; ¡levántate y demuéstrale a ese desgraciado lo que realmente vales!" Y la hija llorosa se redime tras la catarsis y sus pupilas mojadas adquieren otro brillo.

Las situaciones presentadas, ¿son acaso producto de la ficción embelesada de algún escritor barroco? ¿O son situaciones tan forzadas que no es posible contrastarlas con la realidad? De ningún modo, son situaciones tan cotidianas como humanas, tanto que cualquier persona puede verse involucrada en ellas, como protagonista o como testigo.

¿Qué tienen en común estas tres historias?, o mejor, ¿qué tienen en común las palabras del pequeño, del adolescente y de la madre?

lunes, 4 de julio de 2011

¿En qué consiste la Tríada ERA?

"Desde que te vi... la primera vez..., sentí que eras muy especial... ¿Cuán especial?... No lo sé, ... talvez, tanto que..., ahora..., puedo decir... que sin ti... mi vida... no tendría sentido. Talvez es demasiado pronto..., pero dame una oportunidad... para demostrarte mi amor, es que... ya no quiero que seas mi amiga..., este..., quiero que seas... mi enamorada..., date tu tiempo..., piénsalo".

Aunque parezca extraordinario, en esta declaración de amor -como en tantas otras circunstancias en las que los seres humanos nos comunicamos como humanos- se utilizó la Tríada ERA.

La Tríada ERA constituye la Macroestructura Oratoria de todo proceso eficiente de comunicación oral.

¿Cómo debo pronunciar un discurso?

"Profesor -me refirió un alumno de la universidad donde trabajo-, he sido elegido por mis compañeros de promoción para hablar en la ceremonia de nuestra graduación". En seguida me preguntó: "¿Qué puedo decir?"

Le inquirí: "Tienes tanto que decir, ¿verdad?". "Demasiado, y no sé...", me respondió, terminando su respuesta con gestos de remolino.

Entonces, concluí: "Ya entiendo, la cuestión no es tanto qué dirás, sino cómo lo dirás: sobre todo, cómo iniciarás y cómo terminarás".

Para pronunciar un discurso de forma eficiente aplique la Tríada ERA.